Exploraciones

Zona de Exploración

ALTO TAJO

Introducción y Contexto

El Grupo Espeleológico Abismo lleva más de 25 años realizando trabajos de exploración, estudio y documentación de cavidades, centrando principalmente su actividad en la provincia de Guadalajara. A lo largo de ese tiempo han sido numerosas las cavidades incorporadas al catálogo provincial.

Las altas parameras en torno a los cañones fluviales del Alto Tajo y de la Serranía de Cuenca son territorios muy ricos en cavidades naturales, razón por la cual durante las últimas cinco décadas han sido frecuentes los trabajos de investigación espeleológica, destacando los años 60, 70 y 80, que fue cuando se dieron a conocer la gran mayoría de las cuevas y simas inventariadas.

Sin embargo, la metodología de trabajo empleada por aquel entonces carecía de los recursos disponibles hoy en día y la información presente en la bibliografía resulta con frecuencia escasa e insuficiente. Por ejemplo, son numerosas las cavidades que fueron entonces catalogadas y exploradas para las que carecemos de datos, desconociéndose incluso su localización.

Además, la experiencia nos confirma la existencia de un importante contingente de cavidades todavía no catalogadas, desconocidas, constituyendo un valioso recurso natural en esos territorios que resulta interesante tener presente.

Por tales razones el G. E. Abismo plantea la realización de un trabajo de búsqueda de cavidades, tanto aquellas ya catalogadas como otras desconocidas que pudieran hallarse, con objeto de obtener su localización precisa usando técnicas moderas y elaborando una cartografía detallada con su ubicación, y proceder después a su exploración y estudio.

El territorio seleccionado como zona de exploración espeleológica está comprendido entre las localidades de Villanueva de Alcorón, Zaorejas y Peñalén, en el entorno de la conocida Sima de Alcorón, abarcando unos 20 km2. En esa parte es conocida la existencia de numerosas cavidades, existiendo sin embargo escasa información para muchas de ellas.

El proyecto de estudio y exploración


El proyecto dispone de la necesaria autorización del Parque Natural del Alto Tajo para llevar a cabo exploraciones espeleológicas en su territorio, y asimismo el área se ha concedido al G. E. Abismo por la Federación Castellano-Manchega de Espeleología como “Zona de Exploración”, por lo que es también un proyecto oficial en el ámbito federativo.

Esto se traduce en la obligación de elaborar y depositar memorias e informes detallados tanto en los archivos del Parque Natural como en la Federación regional (FCMEC), donde perdurarán a disposición de aquellos que pudieran requerirles.

Además de la exploración de cavidades, se plantea como segundo objetivo la obtención de tanta información y datos como sea posible, realizando un estudio detallado de cada una y plasmandolo en informes que puedan ser útiles para proyectos o investigaciones futuras, así como para su conservación y gestión como recurso natural.

Comenzados los trabajos en 2013, la recopilación bibliográfica, el estudio preliminar de la zona y el comienzo de las prospecciones arrojan ya un catálogo provisional cercano al centenar de cavidades, muchas de ellas pendientes todavía de exploración.

Confiamos en ir dándolas a conocer conforme vayan siendo finalizados los trabajos en las mismas, siendo otro de los objetivos la difusión de los resultados obtenidos. Al efecto, la web de Abismo será el principal recurso utilizado, en forma de crónicas, artículos y documentos accesibles para su descarga, intentando así que los resultados no se pierdan, algo que lamentablemente ha ocurrido no pocas veces en el ámbito espeleológico.






LISTADO DE CAVIDADES

Cavidad Coord. X Coord. Y Altitud Recorrido Desnivel Topografía
SECTOR A
Subsector: Alto Navazo
K-1 573435.0 4503616.0 1369.0 - -26.0 Lobetum
K-2 573659.0 4503488.0 1368.0 - -19.0 Lobetum
Subsector: Camino Madereros (parte oriental)
C-21 572754.0 4503970.0 1342.0 71.0 -56.0 Comando
C-17 Pend. Pend. Pend. 33.0 -22.0 Comando
C-28 572840.0 4503731.0 1359.0 23.0 -15.5 Comando
C-29 Pend. Pend. Pend. 15.0 -15.0 Comando
Subsector: Madereros-Pocillo
Prospección finalizada.
Sima Pata de Pollo 572748.0 4503202.0 1364.0 19.0 -10.5 Abismo
Sima de Madereros-Pocillo 572670.0 4503054.0 1354.0 42.5 -15.1 Abismo
Subsector: Pocillo-Laguna
Prospección finalizada.
Sima de Pocillo Laguna 573103.0 4502709.0 1370.0 - -8.4 Abismo
Subsector: Quisiruelas
Sima del Puente 573643.0 4503458.0 1367.0 - -3.1 Abismo
K-3 573833.0 4503597.0 1360.0 - -64.0 Lobetum
K-4 (a confirmar) Pend. Pend. Pend. - -19.0 Lobetum
Subsector: Zona Este
Pñ-6 Pend. Pend. Pend. Pend. Pend. Pend.
SECTOR B
Subsector: Camino Madereros (parte occidental)
C-23 572619.0 4504052.0 1341.0 14.8 -13.8 Comando
C-19 572771.0 4504251.0 1335.0 - -3.6 Comando Abismo
SECTOR D
Subsector: Alcorón-Cerro Sima
Prospección finalizada.
Sima Gurri 570002.0 4504662.0 1338.0 - -40.0 CAP Abismo
Subsector: Piedras Val Sur
El Simarro 569384.0 4505696.0 1319.0 - -63.0 STD Abismo
Simarro del Incendio 569162.0 4505488.0 1327.0 - -2.8 Abismo
Subsector: Tres Marías
Prospección finalizada.
Sima Chica I 570063.0 4505093.0 1326.0 - -15.0 EPE
Sima Chica II 570073.0 4505128.0 1330.0 - -4.0 EPE
Sima Chica III 570104.0 4505204.0 1323.0 - -41.0 EPE
Sima Chica IV 570052.0 4505424.0 1315.0 - -6.0 EPE
Sima Rápida 570000.0 4505402.0 1316.0 - -41.0 EPE
Subsector: Valdepeñas Sur
Sumidero Umbría del Puntal 567639.0 4505492.0 1325.0 - -21.0 Abismo
Sima del Tronco 568602.0 4505342.0 1324.0 - -9.5 Abismo
Sima Valdepeñas 567930.0 4505657.0 1317.0 - -6.8 Abismo
Sima del Zorro 568143.0 4505563.0 1320.0 - -4.4 Abismo
C-2 568264.0 4505274.0 1332.0 132.0 -118.0 Comando
Sima Camaderas (C-3) 567882.0 4505300.0 1321.0 28.0 -21.0 Comando Abismo
Subsector: Majada Bueyes-Piedras Val
Prospección finalizada.
Sima del Gamo 569395.0 4505023.0 1337.0 - -2.5 Abismo
Subsector: Incendio y Valdepeñas Sur
Prospección finalizada. Sin cavidades
Subsector: Cerro Sima
Sima de Cerro Sima I 570439.0 4504464.0 1344.0 - -2.5 Abismo
Subsector: Camarera-Cerro Sima
Sima de Cerro Sima III 570100.0 4504946.0 1334.0 - -5.3 Abismo
SECTOR E
Prospección finalizada.
Subsector: Carretera-Cerro Sima
Sima de Carretera-Cerro Sima 570763.0 4503944.0 1349.0 33.0 -15.0 Abismo
Subsector: Majada Bueyes
sin cavidades
Subsector: Puntal Cerro Este
Sima de la Umbría del Puntal 567331.0 4505437.0 1325.0 - -11.0 Abismo
Sima de la Umbría del Puntal II 567358.0 4505474.0 1331.0 - -12.0 Abismo
Sima del Alto Puntal II 567389.0 4505238.0 1332.0 - -14.0 Abismo
Subsector: Puntal Este
Sima del Cerro La Sima 568372.0 4505043.0 1335.0 - -3.6 Abismo
Sima del Puntal Este 567943.0 4505134.0 1345.0 - -11.5 Abismo
Subsector: Refugio Sima Alcorón
Sima de Alcorón 569440.0 4504433.0 1320.0 - -88.0 EPE Lobetum
Subsector: Refugio-Puntal
sin cavidades
SECTOR G
Subsector: Camponcillo
Prospección finalizada.
Sumidero Carretera Zaorejas 565001.0 4506482.0 1281.0 9.0 -9.0 Abismo
Subsector: Corrales Pollo-Cruce
Prospección finalizada.
Sima del Camponcillo 565003.0 4505747.0 1284.0 159.0 -55.0 EPE-ETSII Abismo
Subsector: Puntal Cerro Oeste
Sima del Puntal 567020.0 4505193.0 1327.0 - -27.4 Abismo
Subsector: Enebrales
Prospección finalizada. Sin cavidades
Subsector: Enebrales-Vado Salmerón
Prospección finalizada. Sin cavidades
SECTOR H
Subsector: Sima La Lima
Hoya Celalla (HC-1) 565398.0 4507022.0 1269.0 12.0 -12.0 Comando
El Búnker (Búnker Campo Aviación) (1) 565662.0 4507399.0 1279.0 52.2 -5.0 Abismo
El Búnker (Búnker Campo Aviación) (2) 565621.0 4507422.0 1279.0 52.2 -5.0 Abismo
Subsector: Dehesa Campo-El Val
Prospección finalizada. Sin cavidades
Más cavidades
ABI-022 -10.3 Abismo
ABI-030 -3.9 Abismo
ABI-060 -13.1 Abismo

GEOLOGÍA

Dado que el territorio se sitúa en las altas parameras del Sistema Ibérico la altitud media es elevada, alrededor de los 1.320 msnm.

Los territorios más bajos de la zona elegida se sitúan en su extremo noroeste, en la Dehesa del Campo y El Val (1.265 m), produciéndose un ascenso progresivo hacia el sureste, donde se alcanzan los 1.375 m en el Alto del Navazo y Las Quisiruelas.

En general no existen desniveles pronunciados, con la excepción de la cuesta situada al sur del Camino de Huertapelayo a Peñalén, que en algunos tramos llega a salvar 40 m de desnivel en una corta distancia.

En cuanto al paisaje, es eminentemente boscoso. Prácticamente la totalidad del territorio posee cobertura arbórea, predominando las formaciones mixtas de pinos albar (Pinus sylvestris) y salgareño (P. nigra subsp. salzmannii), con densidades variables. En ciertas partes, con menor cobertura, se acompañan de sabina albar (Juniperus thurifera), que llega a ser predominante.

En el sotobosque dominan el enebro común (Juniperus communis), la sabina albar (J. thurifera), el agracejo (Berberis vulgaris subsp. seroi), rosales silvestres (Rosa spp.), majuelo (Crataegus monogyna), ocasionalmente jaras (Cistus laurifolius), y algún otro elemento minoritario.

Aunque más raras, existen algunas zonas desarboladas, coincidiendo con los cultivos cerealistas (Dehesa del Campo y El Val), áreas asoladas por algún incendio pretérito, y zonas de pastos (en el entorno de la Sima de Alcorón y también formando bandas entre las masas boscosas, a modo de cortafuegos).

El territorio presenta frecuentes depresiones, de distinta magnitud tanto en profundidad como amplitud, cuyo origen parece ser kárstico.

En muchas áreas los suelos son muy pedregosos, incluso rocosos, aflorando la roca viva en forma de callejones, lapiaces y litosuelos. Sin embargo son también muy frecuentes las zonas donde la roca madre permanece cubierta de suelo vegetal o sedimentos terrosos, coincidiendo en general con los terrenos boscosos, áreas de vaguada y fondo de las depresiones.o sedimentos terrosos, coincidiendo en general con los terrenos boscosos, áreas de vaguada y fondo de las depresiones.

Aspectos geológicos y geomorfológicos


Todo el territorio correspondiente al Alto Tajo se sitúa en la parte occidental de la Cordillera Ibérica, concretamente en el sector central de su Rama Castellana, donde predominan los materiales mesozoicos, aunque aflora también el basamento y puntualmente ciertos depósitos terciarios.

En el entorno del Alto Tajo sobre el basamento de materiales paleozoicos se depositaron discordantemente los sedimentos mesozoicos, comenzando por los triásicos, predominando los pertenecientes a las facies Buntsandstein y Keuper. El Jurásico y el Cretácico son los más abundantes, tratándose principalmente de rocas carbonatadas depositadas en plataformas marinas poco profundas durante esos períodos. Finalmente, sobre ellos aparecen algunos depósitos del Neógeno de manera puntual y poco extensa (10).

El territorio ofrece una importante diversidad litológica, pero además variados elementos geomorfológicos como son los cañones fluviales y las frecuentes manifestaciones kársticas, con relieves asociados a la disolución de rocas carbonatadas: cavidades, dolinas, poljés, lagunas y relieves ruiniformes, etc. (10, 11).

El territorio concreto que tratamos, en el entorno de las localidades de Villanueva de Alcorón, Zaorejas y Peñalén, se sitúa sobre una alta paramera cretácica, cuyos materiales corresponden al Cretácico en sus unidades más superiores, principalmente compuesto por dolomías y calizas dolomíticas, oscilando su potencia entre 80 y 190 m. Estas dolomías son arenosas, grises y amarillentas, estratificadas en gruesos bancos que suelen dar lugar a grandes escarpes en los valles fluviales. Destaca en ellas la presencia de frecuentes oquedades con cierto aspecto de karst (08, 29).

Dicho paquete carbonatado, el más potente y representado, se data en el Senoniense. Supone la gran mayoría de los materiales que afloran en la zona. Además del mismo, afloran también los materiales subyacentes que se datan en el Turoniense.

Entre los materiales turonienses predominan en el área los más recientes (Turoniense superior), consistentes en una unidad de calizas, margocalizas nodulosas y biocalcarenitas, con fauna, y finalmente con un nivel de margas calcáreas hacia su contacto con el Senoniense. Su potencia no es muy grande, en general no superando los 25 m (08, 29).




Más minoritariamente aflora el Turoniense inferior, subyacente al anterior y consistente en un conjunto tableado, con potencias entre los 15 y los 40 m, compuesto por dolomías, dolomías margosas y calizas (08, 29). En la zona dicho conjunto aflora a favor de un anticlinal que discurre más o menos paralelo a la carretera hacia Peñalén, pasando por la Sima de Alcorón rumbo al término de Peñalén.

Al margen del Cretácico, en el territorio tan sólo se representan sustratos cuaternarios, muy puntualmente y coincidiendo con los sedimentos arcillosos presentes en el fondo de la depresión de El Val y la Dehesa del Campo, actualmente aprovechada para el cultivo cerealista.

En cuanto al plegamiento y fracturación principal en el área, la cartografía geológica (08, 29) traza varias líneas de pliegues y fallas con rumbo noroeste a sureste, es decir más o menos paralelos a la carretera hacia Peñalén o el Camino de Huertapelayo a Peñalén.

Atendiendo a la geomorfología, el estudio de las formas del relieve, el territorio se sitúa en el páramo o paramera (elemento litológico-estructural) de Villanueva de Alcorón, Zaorejas y Peñalén: amplios territorios con relieve prácticamente horizontal, a modo de meseta coronando la parte alta entre los valles del Tajo y el Guadiela. Se trata de grandes extensiones, generalmente cubiertas de pinos y sabinas, lo que a veces dificulta la orientación.

Las parameras del Alto Tajo son de naturaleza carbonática (calizas y dolomías del Jurásico y Cretácico), y en ellas los procesos kársticos tienen especial desarrollo, estando incluso intensamente taladradas por infinidad de simas, dolinas o lapiaces (para éstos existe el topónimo específico “palancares”) (12).



En el territorio del Alto Tajo poseen relevancia especial los elementos de origen kárstico, pudiendo separarlos en aquellos formados por disolución de las rocas carbonatadas y los originados por la precipitación del carbonato cálcico. A la par, en superficiales o subterráneos (exo y endokársticos respectivamente) (11, 12).

Por efecto de la disolución de las rocas destacan las dolinas y torcas, poljés, megalapiaces y cavidades (cuevas y simas). Por precipitación, las tobas calcáreas, y los espeleotemas (12).

Dolinas y uvalas suelen asociarse a alineaciones (fracturas, ejes de plegamiento, etc.) a lo largo de los que se ve favorecida la disolución de la roca calcárea. La fracturación es factor fundamental que condiciona su desarrollo, como el de otros rasgos kársticos, siendo abundantes en las parameras de Zaorejas y Villanueva de Alcorón, donde se sitúa el área tratada. Muchas tienen en su fondo la entrada a una cavidad que conecta exo y endokarst, estando su origen estrechamente relacionado.

En cuanto a lapiaces y megalapiaces (“Ciudades encantadas” o paisajes de “callejones”), en la zona están bastante bien representados. Los lapiaces son frecuentes en terrenos más descarnados, y en ciertos lugares adquiriendo una escala considerable, formando paisajes de callejones, cuarteando el terreno mediante profundas y amplias grietas en la roca (pasillos y bogaces), en algunas de las cuales hay continuidad hacia el endokarst mediante simas.

Debido a su gran fracturación y karstificación estos páramos calcáreos resultan muy permeables a las precipitaciones, que rápidamente drenan rumbo al endokarst (grietas y simas actúan como sumideros directos), lo que explica el que en muchas de ellas no haya cursos de agua. Es característica la ausencia de corrientes de agua superficiales en estas planicies, así como la escasez de manantiales y fuentes (08, 12, 29).

Por otra parte, la cercanía del valle del Tajo, encajado hasta 300 m por debajo de las superficies del páramo, hace previsible la existencia de espesores considerables no saturados hídricamente. Sin embargo, la existencia intercalada de tramos margosos y detríticos menos permeables puede dar lugar a la presencia de acuíferos colgados que descargan a través de fuentes en contactos entre capas y en fracturas (08, 29).

Así, son muy frecuentes en la zona las cavidades, principalmente consistentes en conductos verticales, alcanzando profundidades máximas entre los 150 y 200 m.

Se trata de un karst de mesa, aprovechando el diaclasado para progresar en vertical, rara vez a favor de la estratificación, de forma que predominan los pozos verticales que funcionan como sumideros. La escorrentía superficial se fuga rápidamente hacia las simas, que para el entorno de Villanueva de Alcorón, Zaorejas y Valsalobre se estiman en más de un centenar.

Las simas acaban bruscamente al alcanzar niveles menos permeables, como las Arenas de Utrillas o, frecuentemente, otros niveles intercalados en la serie cretácica que dan lugar a un flujo hídrico en régimen difuso y sin formarse galerías o conductos espeleológicamente penetrables (10).

Las aguas, tras infiltrarse en la paramera cretácica, son cargadas de carbonatos en disolución por su tránsito a través de los conductos del karst y terminan aflorando en surgencias y manantiales kársticos, donde puede producirse el depósito de la roca disuelta.

De este modo se han formado depósitos de tobas de grandes dimensiones, como es el caso de La Escaleruela o el edificio tobáceo del Campillo, ambos situados en el valle del Tajo, junto al Puente de San Pedro, muy cerca de la zona que estudiamos.

Estudios realizados en edificios tobáceos como el del Campilllo datan el crecimiento de los depósitos, constatando que se produjo principalmente en tres períodos: hace 130.000, entre 110.000 y 80.000, y 10.000 años. Estos períodos coincidirían con respectivas etapas de alta actividad kárstica (10), lo cual lógicamente estaría relacionado con una mayor disolución y desarrollo del endokarst y así la formación de las cavidades existentes en los páramos superiores.


ACTIVIDAD

Las parameras calcáreas entre los valles del Tajo y el Guadiela, situadas a caballo entre las provincias de Cuenca y Guadalajara, han sido tradicionalmente muy visitadas por el colectivo espeleológico, tanto para la búsqueda y exploración de nuevas cavidades como para la visita de aquellas más interesantes y conocidas (36, 46, 51).

Los términos implicados en estas visitas y exploraciones corresponden principalmente a Valsalobre, Carrascosa y El Pozuelo en Cuenca, y los de Peñalén, Villanueva de Alcorón y Zaorejas para Guadalajara.

En ese territorio ocurre que un número considerable de sus cavidades, principalmente simas, son consideradas clásicas, están debidamente equipadas y constituyen un magnífico campo de entrenamiento para la espeleología. De hecho en ellas casi todos los años se realizan las prácticas de distintos cursos de iniciación a la espeleología, impartidos principalmente por grupos madrileños y castellano-manchegos. También se llevan a cabo, menos frecuentemente, prácticas de espeleosocorro.

Para trazar someramente la historia espeleológica de esos territorios, recurrimos en primer lugar a los trabajos de síntesis existentes para cada provincia: los catálogos de cavidades de las provincias de Cuenca (18) y Guadalajara (21), publicados en 1.979 y 1.982 respectivamente.

Revisado el catálogo conquense para los tres términos implicados, constatamos que no se citan cavidades para Carrascosa, lo cual podría deberse a que se han incluido en el de la cercana Beteta, como ocurre con el Sumidero de Mata Asnos. Destacar al respecto que para Beteta el catálogo enumera 28 cavidades (20 de ellas simas), si bien su término municipal se aleja ya del territorio considerado.

Para El Pozuelo se cita únicamente la Sima del Campo o El Sumidero, una cavidad muy característica y conocida, aunque su exploración todavía no ha finalizado (25).

Finalmente, atendiendo a Valsalobre encontramos 62 cavidades, casi todas ellas simas y especialmente concentradas en La Serrezuela, justo en los altos del páramo sobre el pueblo.

En cuanto a la provincia de Guadalajara, el catálogo provincial cita para Peñalén 9 cavidades (5 simas), 18 (12 simas) para Zaorejas, y finalmente en Villanueva de Alcorón 32, todas simas.

Estudiando las referencias bibliográficas existentes en ambos catálogos (véase el anexo bibliográfico al final del apartado Bibliografía) y las cavidades que éstas citan para los seis términos implicados se obtienen algunas conclusiones interesantes.

En primer lugar, que hasta finales de los años 60 prácticamente no existen referencias, lo que sugiere que la actividad espeleológica fue escasa, si no inexistente, con anterioridad a esa década (menos del 10 % del total de citas de cavidades).

La inmensa mayoría de los trabajos espeleológicos en el territorio se llevaron a cabo entre 1.968 y 1.980 (23 de las 26 referencias citadas en los catálogos, que contienen el 98 % de las citas de cavidades).

Casi todas las referencias bibliográficas corresponden a las memorias, en general inéditas, de distintos grupos espeleológicos:

  • CAP (Club Alpino Popularban, Madrid)

  • E. P. E. (Escuela Provincial de Espeleología, Madrid
  • ETSII (Sección de Espeleología de Ingenieros Industriales, Madrid)
  • GAEM (Grupo de Actividades Espeleológicas Madrid, Madrid)
  • GESHHT (Grupo Espeleológico Hermandades de Trabajo, Madrid)
  • GET (Grupo Espeleológico Telefónica, Madrid)
  • Lobetum (Asociación Espeleológica Lobetum, Cuenca)
  • ONZA (Grupo ONZA de Espeleología, Cuenca)
  • SDE (Subsuelo Difusión y Ecología, Madrid)
  • TIJ (Grupo Espeleológico TIJ, Madrid)


Destacamos en primer lugar las exploraciones del grupo GAEM (Grupo de Actividades Espeleológicas de Madrid), cuyos hallazgos previos habían sido incorporados al Catálogo de Cavidades de Cuenca. Este colectivo continuó trabajando en estos territorios de modo interrumpido hasta la actualidad (22).

Lo haría principalmente en Beteta, Carrascosa, El Pozuelo y Valsalobre, siendo especialmente novedosos sus trabajos de exploración subacuática (espeleobuceo) en distintas surgencias y sifones: El Sumidero (desde 2001) (25), Mata Asnos y su resurgencia (2004-2008) (24), surgencia de El Becerro (1973-2005) (23), y otras surgencias en Carrascosa. También en la surgencia de La Escaleruela, en Zaorejas. En la actualidad este grupo sigue adelante con sus proyectos de exploración.

En la década de los 80 el G. E. Comando (1.982) llevó a cabo su Campamento de Verano ‘Fuente del Peral Y Alcorón’ explorando y topografiando distintas cavidades entre las provincias de Cuenca y Guadalajara (15), catalogando y nombrando algunas en el territorio que trabajamos (primeras simas “C”).

Simultáneamente, a comienzos de la década (1.982) el G. E. Lobetum realizaba trabajos de exploración en la parte arriacense de las parameras, localizando y catalogando nuevas cavidades (simas “K” (30, 31, 32, 33, 34) y algunas otras).

También a comienzos de los 80 el grupo GET realizaría nuevos trabajos en el territorio, explorando y topografiando algunas cavidades, como la Sima Diana (44).

Comenzados los 90, el G. E. Abismo empezó a trabajar de manera esporádica en el entorno del Pozo Cornejo y otros puntos del territorio (Peñalén y Zaorejas), localizando y topografiando unas pocas cavidades, afianzando la intención de solicitar el territorio como zona de exploración.

Sin embargo, sería el G. E. Comando el que exploraría esa zona, llevando a cabo otra campaña de verano entre los términos de Peñalén, Zaorejas y Villanueva de Alcorón (Campamento de verano ‘Pozo Cornejo’, en 1.993), catalogando unas 40 cavidades hasta entonces desconocidas. Continuaron utilizando el identificador “C” (simas C-6 a C-29), pero al recurrir en ciertos casos a las gentes del lugar, pudieron asignar los nombres tradicionales correspondientes, o nuevos en función de los topónimos (16).

En relación con esas cavidades, en 2.010 el grupo Comando regresaría a la zona con la intención de mejorar los datos de localización utilizando GPS (17), logrando reubicar una quincena de ellas.

Más adelante el G. E. Abismo tomaría la sima de Juan Herranz II (Valsalobre) como zona de exploración (de 1.998 a 2.003), concentrando sus trabajos en la escalada de chimeneas (26).

Al margen del proyecto previo, entre los años 2.000 y 2.005 el G. E. Abismo realizaría diversos trabajos de exploración, ahora en el término de Villanueva de Alcorón, documentando unas 40 cavidades, algunas de ellas previamente citadas en el catálogo de Guadalajara con escasos datos (06, 07, 27).

Desde 2007 a 2013 los grupos madrileños Underground y A. E. Guías de Madrid trabajarían el término de Valsalobre como zona de exploración, obteniendo interesantes resultados, destacando sus descubrimientos en la sima de Juan Herranz II (41, 42).

En 2.013 se uniría a ellos el Club Viana (Guadalajara), completando la exploración y equipación de nuevas vías de acceso a las galerías inferiores en la sima de Juan Herranz II (39, 43). Cabe mencionar que su proyecto sigue en marcha en la actualidad y no se descartan nuevos descubrimientos.

Y finalmente, en el año 2.013 el G. E. Abismo tomaría la zona que tratamos aquí, entre los términos de Peñalén, Zaorejas y Villanueva de Alcorón (Guadalajara).


CARTOGRAFÍA

A partir de la cartografía (escala 1:25.000) y la fotografía aérea disponibles (43, 49, 50) fue generada una base cartográfica digitalizada sobre la que representar cualquier elemento relevante, como pueden ser las propias cavidades, vías de comunicación, edificaciones, áreas de trabajo, etc.

La representación de las vías de comunicación (carreteras, pistas y caminos) fue un trabajo prioritario, dado que constituyen límites definidos muy útiles a la hora de partir el territorio en áreas y poder así organizar los trabajos de prospección y exploración.

Comprobamos rápidamente que algunos caminos y pistas no se ajustaban a la cartografía disponible, y otros no son distinguibles en la fotografía aérea. Todos los casos dudosos fueron recorridos sobre el terreno grabando un track con un GPS que se llevó luego a nuestro producto cartográfico.

Efectuadas las correcciones y ajustes necesarios, disponemos ya de un producto cartográfico corregido y actualizado para la zona concreta que trabajamos, en formato digital y compuesto por diversas capas temáticas independientes, lo que nos permite obtener representaciones impresas según las necesidades (mapas de cavidades, áreas prospectadas, etc.).



Indicar que en las coordenadas es utilizado el datum WGS84, dada su equivalencia con el datum ETRS89, que es el establecido oficialmente en España y que actualmente utiliza la cartografía del IGN (28).


División del territorio en sectores y subsectores

Utilizando esa base cartográfica se ha podido dividir la zona para así organizar mejor los trabajos. Para ello se definen 8 sectores principales nombrados con letras mayúsculas (A-H).

• Sector A: Comprende el extremo oriental del territorio, todo lo que es el término de Peñalén, constituyendo su límite el camino de los Madereros desde la carretera a Peñalén hasta la Fuente de la Gitana

• Sector B: inmediato al anterior, limitando al oeste con los sectores C, D y E. El límite corresponde al camino a Casa Vicente.

• Sector C: limitado al este por su contacto con el sector B (camino a Casa Vicente), al norte por el camino de Huertapelayo a Peñalén y al suroeste por el camino del Cerro de la Sima

• Sector D: una larga banda en el centro del territorio situada entre el camino del Término y el camino largo de Valdepeñas. Limita al este en la pista a Casa Vicente.

• Sector E: una banda larga y estrecha, en el centro-sur del área trabajada, siendo su límite sur la carretera a Peñalén y al norte el camino del Término. Al este limita en el camino a Casa Vicente, y al oeste en el camino principal del Puntal

• Sector F: ancha banda situada en el centro-norte del área, entre el camino de Huertapelayo a Peñalén y el camino largo de Valdepeñas, limitando al este con el sector C (límite indefinido), y al oeste es el propio camino Largo de Valdepeñas el que cambia su rumbo cerrando el área.

• Sector G: el cuadrante suroccidental de la zona, limitando al oeste y al sur en las carreteras a Zaorejas y a Peñalén respectivamente, al este en el camino Principal del Puntal, y finalmente al norte en el camino del Término.

• Sector H: cuadrante noroccidental, limitando al oeste en la carretera a Zaorejas, al sur en el camino del Término y al norte en el camino de Huertapelayo a Peñalén.



Estos sectores principales están bien delimitados, pero resultan demasiado amplios para llevar a cabo un trabajo organizado y definido de búsqueda de cavidades (prospección), por lo que se subdividen en parcelas menores recurriendo a ser posible a los caminos y pistas, o a accidentes geográficos fácilmente distinguibles (cuestas y vaguadas). En otros casos nos vemos obligados a recurrir al GPS, cerrando áreas mediante la creación de tracks entre dos puntos singulares (waypoints) y utilizándolos como límite virtual.

La nomenclatura de los subsectores hace referencia, siempre que es posible, a la toponimia de su entorno o su situación en relación con topónimos conocidos.

Sector A (281 ha):

• Cañada Basilia

• Zona Este

• Zona Oeste

• Camino Madereros

• Quisiruelas

• Alto Navazo

• Pocillo Laguna

• Madereros-Pocillo


Sector B (195 ha):

• Fuente Gitana

• Camino Madereros

• Tres Mojones

• Carretera-Tres Mojones


Sector C (242 ha):

• Hoyanco

• Cerro Sima-Hoyanco

• Camarera Sur

• Camarera Norte


Sector D (352 ha):

• Cerro Sima

• Alcorón-Cerro Sima

• Camarera-Cerro Sima

• Tres Marías

• Piedras Val Sur

• Majada Bueyes-Piedras Val

• Incendio

• Valdepeñas Sur