| Respecto a cavidades no conocidas, enumeramos a continuación las más destacables

Cueva del Abadejo -Sector V- (R: 57,55 m; D: -7,6 m). Posee algunas formaciones excepcionales para lo que es la zona, y gran cantidad de huesos de animales. Su nombre aparece en el interior, con la marca “GET”. Se desciende un pequeño pozo, entrada, que nos conduce a una sala de la que parten varias galerías, de poco desarrollo. En ella, aún está pendiente una posible continuidad localizada durante la última visita.

Cuevas Baja (R: 31 m) y Baja I (R: 21 m) -ambas sector IX-Aunque de modestas dimensiones, estas dos cavidades poseen restos arqueológicos (fragmentos de pedernal y otras piezas), habiéndose encontrado en la segunda una vértebra humana. Esto no es raro, dado que se han localizado restos (un enterramiento) y piezas en la cercana Cueva de Los Torrejones, aunque ya fuera de zona. Sus nombres aparecen escritos en las bocas, aunque no figura el de los exploradores.
Cueva TA-29 -Sector IX- (R: 69,5 m; D: +2,7 m). Esta cavidad, conocida desde siempre por verse desde la carretera hacia la ermita de los Enebrales, está en el mismo resalte rocoso que las anteriores, y también posee restos (hemos localizado cerámica), además de un desarrollo bastante interesante para la zona. Su cota máxima sobre el nivel de boca parece indicar que nos encontramos ante una cavidad que fue surgencia cuando era hídricamente activa. En la actualidad, seca y desagradablemente polvorienta, además de sucia al ser usada por mucha gente que deja allí todo tipo de desperdicios.

Cueva TA-22 -sector X- (R: 51,65 m; D: -6 m). Se encuentra justo al lado de la Cueva del Chorrillo, a poca distancia del tendido eléctrico que cruzamos por la pista. Se ve fácilmente la entrada, un hundimiento de unos 5 m de diámetro y 3 de profundidad donde nace un saúco.
Cueva TA-32 (Zorrera-Tejonera) -sector X- (R y D desconocidos). Muy cerca de la Cueva del Hornillo, con la que podría establecer contacto, hacia los chalets. Esta cueva posee en su boca la marca del GET y un número muy borroso, todo ello marcado al parecer con la llama del carburo. Ignoramos si la cavidad sólo fue visitada o fue trabajada de forma completa por este grupo. No hemos localizado datos bibliográficos al respecto. Se entra agachado y cada vez las dimensiones son menores. No ha sido explorada nada más que la boca y unos 15 m. desde ella, ya que presenta indicios de estar ocupada por un grupo de tejones (de ahí su segundo nombre), rellena en su final de hierba cosechada, y abundantes letrinas. Además, se oyeron ruidos al acercarnos a las camas de paja, lo cual indicaba que los "inquilinos" estaban allí, considerando algo arriesgado arrastrarse hacia ellos, y además motivo de molestia para los animales que allí habitan. El 14/9/97 se comprobó que sigue ocupada por los tejones, renunciándose de nuevo a continuar los trabajos en ella, por lo que no proporcionamos topografía ni más datos.

Sima Fliper -sector X- (R: aprox. 192 m; D: -54 m). Esta cavidad, la más profunda de la zona, fue trabajada y topografiada por SECJA. Tan sólo mencionar que los trabajos de nuestro club han permitido constatar que tan sólo ofrece unos pocos metros más de lo conocido anteriormente, forzados tras duros trabajos de desobstrucción realizados por nuestros expertos desobstructores Fuli Zarza y Manuel Nieto, no siendo considerado necesario el completar la topografía preexistente.
Cueva TA-27 (Sima La Estrecha) -sector XII- (En exploración). Esta cavidad, localizada y forzada tras un primer desescombro, no deja de sorprendernos. Se trata de una abertura en el fondo de una pequeña torca. Se desciende una rampa y se penetra una grieta desfondándose en vertical, hasta alcanzar un fondo impenetrable, con algunas galerías paralelas, meandros, pendientes de exploración. En la tercera ocasión que se acometió el trabajo, encontramos que el grupo SSP había nombrado la cavidad (“Sima La Estrecha”, muy bien puesto el nombre, por cierto). Dado que la zona está concedida al Club Abismo, se contactó con este colectivo para aclarar la situación, que parece ser debida a una falta de información entre las federaciones Madrileña y Castellano-Manchega. Abajo, alcanzamos un pequeño pozo de unos 5 m, y allí se inicia un estrecho meandro donde se aprecian las marcas del agua que debe correr en épocas de crecida. Existen charcos y roca viva, limpia. Allí, se inicia una red de meandros y gateras, bastante estrechos, que se intercomunican. Aquí está la exploración en curso, y por las características, podría ofrecernos unos resultados muy interesantes, a juicio de Paco y Nacho, únicos que hasta el momento han explorado esta parte más basal de la cavidad.
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