ZONAS DE TRABAJO

Las Simas del Retamar - (Cavidades AMZ) - Almonacid de Zorita, Guadalajara

 
 

Desde 1997 venimos trabajando en una serie de cavidades de especial interés localizadas en el término de Almonacid de Zorita (ver boletín nº 2, pag. 9). Las cuevas nos fueron mostradas por un lugareño, le queremos transmitir nuestro más sincero agradecimiento. Son varios los aspectos que convierten en excepcionales estas cavidades:

Primero, por su desarrollo en yesos, con las mayores dimensiones conocidas hasta ahora en tal sustrato para la provincia de Guadalajara (hasta –40 m en desnivel y 168 en recorrido).

Segundo, porque creemos que no poseen un origen estrictamente cárstico, sino que se trata de una red de grietas entrecruzadas, a veces con varios pisos por obstrucción de derrubios, secas y polvorientas y tan sólo excepcionalmente con algunas concreciones parietales allí donde hay algo más de humedad (pequeñas coladas y formaciones coraloideas). Su origen podría estar en la fracturación de las masas de yesos oligocenos que afloran a ambos lados de la Sierras de Altomira y San Sebastián y el desplazamiento de los grandes bloques originados al levantarse las mismas, pero nuestros conocimientos no nos permiten afirmar nada de esto. Conviene considerar también que la Cueva de Estremera , también llamada Sima de las Yeseras, se encuentra relativamente cerca de la zona aunque se desarrolla sobre yesos miocenos. Esta cavidad es la más importante en yesos para el centro peninsular, con sus aproximadamente 4000 m., sin embargo, la fisonomía de sus galerías es diferente de la de las cavidades que ahora tratamos.

 
 

    Finalmente, resulta de interés el hecho de que todas las cavidades localizadas se encuentren relacionadas linealmente y a muy escasa distancia (todas dentro de la cuadrícula UTM 30T-WK1363), dos de ellas constituyendo complejos de varias bocas, razón por la que se ha optado por representar los alzados proyectados sobre la dirección predominante en todas ellas, sobre los 115º N.

AMZ-1 y AMZ-8 - Las de menores dimensiones, en el extremo NW y SE de la zona de simas respectivamente. La primera se abre verticalmente en un pozo de 6 m, continuando en su base hasta hacerse impenetrable a –11,7 m, con un recorrido aproximado de unos 15 m, mientras que la AMZ-8 está constituida por un único pozo que alcanza los –11 m, más amplio en la base que en la entrada.

 

Complejo AMZ-2/AMZ-3 - Entre las dos anteriores, cerca de las otras cuatro entradas enlazadas entre sí. La AMZ-2 se abre en un pozo amplio, de 5 a 6 m de diámetro y 7,6 m de profundidad, en cuyo fondo se abre una entrada lateral que nos lleva a un ensanchamiento en rampa, desfondándose en un segundo pozo de 8,4 m. Al otro lado se observa el contacto con la cavidad AMZ-3. Abajo, se desciende en rampa con fuerte pendiente (45º) hasta casi los –35 m, donde deberemos trepar un resalte de 6 para luego descender hasta un estrecho conducto que baja de nuevo otros 5,5 m, haciéndose impenetrable a –40,28 m. En el sector final, más bajo, existen frecuentes repisas constituidas por bloques encajados. Hasta allí, en muchos tramos es imposible ver el techo, aunque sabemos por topografía que la entrada e inicio de la boca AMZ-3, hasta descender a –9 m, están sobre la galería inferior, posiblemente constituyen la misma grieta obstruida por bloques y derrubios.

Complejo AMZ-4/AMZ-5/AMZ-6/AMZ-7 -         Cercano al anterior, se constituye, por dos grupos de galerías paralelas conectadas entre sí en distintos pisos y a la vez; por conductos transversales, alcanzando un desnivel de –18,42 m y un recorrido de 168,25 m.. La boca AMZ-7 permite la entrada sin salvar pozo ni resalte alguno, conectando rápidamente con la AMZ-6 y algo más allá con la AMZ-4, más amplias y verticales, abiertas en el techo de la galería superior que continúa hasta algunos metros más allá, manteniéndose siempre a cotas no inferiores a los –5 m.. De hecho, durante los primeros contactos con el territorio uno de los exploradores hundió el pie en el suelo, y su pisada es ahora visible desde esa misma galería, bastantes metros más abajo. Esto nos indica lo cerca de la superficie que en ocasiones puede llegar a estar el techo de las galerías, y lo peligroso que puede ser moverse descuidadamente en los alrededores de estas cavidades.

Cerca de la boca AMZ-4 se desfonda la galería en un pozo de 7,5 m que nos sitúa en un nivel inferior bajo la galería principal, oscilando entre los –15 y –18 m. En la planta presentada se ha desplazado esta galería inferior para no recargar demasiado el plano y facilitar la comprensión del mismo.

 
 

          Tras un resalte de unos 3 m que hemos de salvar para continuar adelante, se abre una entrada lateral que conecta con otra galería paralela a las anteriores, por la que ascenderíamos salvando rampas y resaltes hasta varios pequeños pozos de 4,5 y 2 m, accediendo finalmente a la boca AMZ-5, que conecta mediante otro paso transversal con la galería principal justo bajo la entrada AMZ-4. En el alzado proyectado, hemos desplazado estas galerías paralelas a la principal para facilitar la comprensión del plano topográfico.

Además de lo expuesto, queremos comentar que en las cercanías todavía existe otra cavidad pendiente de estudio, y varias posibles entradas que quizá resulten en nuevos hallazgos. Además, no se descarta realizar prospecciones en las masas de yesos cercanas donde pueden existir algunas otras cavidades.

 
 

CLUB ABISMO (M. Nieto, E. Marín, B. Rebollo y J.Rejos).