AMZ-1 y AMZ-8
- Las de menores dimensiones, en el extremo NW y SE de la zona
de simas respectivamente. La primera se abre verticalmente en un pozo de 6
m, continuando en su base hasta hacerse impenetrable a –11,7 m, con un
recorrido aproximado de unos 15 m, mientras que la AMZ-8 está constituida
por un único pozo que alcanza los –11 m, más amplio en la base que en la
entrada. |
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Complejo AMZ-2/AMZ-3
- Entre las dos anteriores, cerca de las otras cuatro entradas
enlazadas entre sí. La AMZ-2 se abre en un pozo amplio, de 5 a 6 m de
diámetro y 7,6 m de profundidad, en cuyo fondo se abre una entrada lateral
que nos lleva a un ensanchamiento en rampa, desfondándose en un segundo pozo
de 8,4 m. Al otro lado se observa el contacto con la cavidad AMZ-3. Abajo,
se desciende en rampa con fuerte pendiente (45º) hasta casi los –35 m, donde
deberemos trepar un resalte de 6 para luego descender hasta un estrecho
conducto que baja de nuevo otros 5,5 m, haciéndose impenetrable a –40,28 m.
En el sector final, más bajo, existen frecuentes repisas
constituidas por bloques encajados. Hasta allí, en muchos tramos es
imposible ver el techo, aunque sabemos por topografía que la entrada e
inicio de la boca AMZ-3, hasta descender a –9 m, están sobre la galería
inferior, posiblemente constituyen la misma grieta obstruida por bloques y
derrubios. |
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Complejo AMZ-4/AMZ-5/AMZ-6/AMZ-7
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Cercano al anterior, se constituye, por dos grupos de
galerías paralelas conectadas entre sí en distintos pisos y a la vez; por
conductos transversales, alcanzando un desnivel de –18,42 m y un recorrido
de 168,25 m.. La boca AMZ-7 permite la entrada sin salvar pozo ni resalte
alguno, conectando rápidamente con la AMZ-6 y algo más allá con la AMZ-4,
más amplias y verticales, abiertas en el techo de la galería superior que
continúa hasta algunos metros más allá, manteniéndose siempre a cotas no
inferiores a los –5 m.. De hecho, durante los primeros contactos con el
territorio uno de los exploradores hundió el pie en el suelo, y su pisada es
ahora visible desde esa misma galería, bastantes metros más abajo. Esto nos
indica lo cerca de la superficie que en ocasiones puede llegar a estar el
techo de las galerías, y lo peligroso que puede ser moverse descuidadamente
en los alrededores de estas cavidades.
Cerca de la boca AMZ-4 se desfonda la galería en un pozo de
7,5 m que nos sitúa en un nivel inferior bajo la galería principal,
oscilando entre los –15 y –18 m. En la planta
presentada se ha desplazado esta galería inferior para no recargar demasiado
el plano y facilitar la comprensión del mismo. |
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Tras un resalte de unos 3 m que hemos de salvar para
continuar adelante, se abre una entrada lateral que conecta con otra galería
paralela a las anteriores, por la que ascenderíamos salvando rampas y
resaltes hasta varios pequeños pozos de 4,5 y 2 m, accediendo finalmente a
la boca AMZ-5, que conecta mediante otro paso transversal con la galería
principal justo bajo la entrada AMZ-4. En el alzado proyectado, hemos
desplazado estas galerías paralelas a la principal para facilitar la
comprensión del plano topográfico. |
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Además de lo expuesto, queremos comentar que en las cercanías
todavía existe otra cavidad pendiente de estudio, y varias posibles entradas
que quizá resulten en nuevos hallazgos. Además, no se descarta realizar
prospecciones en las masas de yesos cercanas donde pueden existir algunas
otras cavidades. |
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CLUB ABISMO
(M. Nieto, E. Marín, B. Rebollo y J.Rejos). |
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