|
En la línea de rescate de datos
espeleológicos inéditos, hay un informe sobre una actividad
llevada durante el verano de 1992.
Partiendo de los datos que nos había dado un cazador hace
largo tiempo, el 12 de julio iniciamos la búsqueda de una
sima en el término de Sotodosos. En el pueblo se nos
indicó que el paraje donde estaban las simas (resulta que
había dos) era “La casilla de la sima”. Alcanzada la zona,
deambulamos un buen rato sin éxito. Su localización hubiera
sido imposible de no ser por la ayuda de D. Julio Vigil, a
quién encontramos trabajando en el campo y que amablemente
nos acompañó hasta las bocas. Sirva este artículo como
muestra de nuestro agradecimiento por su ayuda.
Partiendo de los datos que nos
había dado un cazador hace largo tiempo, el 12 de julio
iniciamos la búsqueda de una sima en el término de
Sotodosos. En el pueblo se nos indicó que el paraje
donde estaban las simas (resulta que había dos) era “La
casilla de la sima”. Alcanzada la zona, deambulamos un
buen rato sin éxito. Su localización hubiera sido
imposible de no ser por la ayuda de D. Julio Vigil, a
quién encontramos trabajando en el campo y que
amablemente nos acompañó hasta las bocas. Sirva este
artículo como muestra de nuestro agradecimiento por su
ayuda. sacado muchas piedras bonitas "de las que hace el
agua" y que continúa bastante, puesto que "uno se las
vio mal para salir".
En relación a sus localizaciones, resulta difícil
alcanzar las bocas sin un guía. Sin embargo, estimamos
que las bocas estarían en el radio de un kilómetro del
punto 30T-05495-45275, en la hoja 488, (Ablanque),
escala 1:50000.
Las exploraciones se llevaron a cabo
por Carlos Rodríguez Lois y F. Javier Rejos el 9 de julio,
completando los informes y tomando datos básicos para
dibujar los croquis que presentamos.
Simas de la casilla de la sima: Sima grande (“la de los
perros”)
Se trata de una cavidad de desarrollo vertical, de
unos 20 m. de profundidad. Posee tres
bocas en el fondo de un embudo. Accedemos mediante una
escala de 20 m. anclada a una encina cercana. Toda la
boca está cubierta de musgo y se desprenden piedras de
tamaño apreciable. Abajo se ensancha en una sala, donde
existe un gran montón de derrubios y basura de hace
mucho tiempo.Parece desarrollada a partir de una
diaclasa, con varias galerías. Una continúa pocos metros, y
dos más que son visibles arriba del tubo de entrada no
fueron exploradas, pues hace falta una instalación con
cuerda para acceder desde la boca, avanzando por la pared
(tres o cuatro tacos bastarían).
La cavidad está muy descompuesta y caen piedras del techo.
La roca se desprende muy fácilmente, por lo que hay que
tener mucho cuidado en el ascenso y descenso. Se presenta un
croquis cuyas dimensiones estimadas, pero que resulta
ilustrativo.
En el montón de derrubios existe abundante basura, casi todo
desechos de la posguerra, arrojados desde las abundantes
trincheras existentes en el exterior y muy cerca de la boca:
latas, cajones de medicamentos, alambres, cacharros de
cocina, etc. Además, abundantes restos de animales muertos,
así como collares y chapas de vacunación de perros, que
explicaría el apelativo con el que algún lugareño se ha
referido a ella: “la [sima] de los perros”.
Entre los escombros del fondo se
hallaron dos granadas de mano totalmente oxidadas. Se
trata de granadas tipo piña, de aquel tipo que tenían
mango de madera para lanzar. Al parecer el explosivo
usado era la trilita (TNT), y si bien se habrá
estropeado tras tanto tiempo, no es recomendable
manipularlo. Marcamos la localización de las bombas
rodeándolas con piedras, pero es muy probable la
existencia de otros explosivos entre los derrubios, con
lo que descender puede ser peligroso. Posteriormente se
dio parte a la Guardia Civil, para que tomaran las
medidas oportunas.
Simas de la casilla de la sima: Sima
pequeña (“la de las piedras bonitas”)
Se encuentra en las cercanías, con la boca, de unos 0.6 m de
diámetro, cubierta de ramas secas de encina.
A esta cavidad se desciende a oposición sin problemas, unos 3 m. Luego se inicia un desarrollo horizontal con varias galerías, todas cegadas. En general repleta de concreciones granulares, formaciones de calcita muy ásperas que hacen dificultoso el avance por las galerías, ya que todo el equipo se engancha constantemente, acabando llenos de magulladuras y roces. Precisamente estas formaciones han sido extraídas por los lugareños en gran cantidad (de ahí el nombre “la [sima] de las piedras bonitas”), y dentro encontramos una maceta, martillo de albañil, seguro que utilizado para arrancarlas. Muy descompuesta, con derrubios en todas partes, llena de formaciones extrañas, pequeñas paredes finas que parten en todas direcciones, como cuchillos, rodeadas de arcilla, frágiles. Probablemente se trate de bandas de roca más sólida que ha aguantado mejor la disolución.
Fue explorada totalmente, y no posee
mayor desarrollo. Hemos elaborado un dibujo del desarrollo
aproximado, muy burdo. El levantamiento de una topografía
puede exigiría mucho trabajo y sufrimiento, a juzgar por las
dificultades para el avance por el interior, angosto en
general.
Conclusiones
Quizá resulte interesante realizar un
trabajo más completo sobre estas cavidades, especialmente la
exploración de las diaclasas en la sima más grande, que
podrían ofrecer acceso a nuevos desarrollos en la misma red
de fisuras.
Es destacable que el carst donde se abren las cuevas viene a
ser el mismo (a unos 10 km de distancia) en el que se formó
la Cueva de Majadillas (más de 2000 m. de desarrollo).
Si se considera oportuno completar el trabajo, sería
importante confirmar el nombre de las cavidades, su
localización con GPS y la realización de una topografía más
completa y precisa.
|