EXPLORACIONES EN ALCORLO Y MURIEL
12 de junio de 1999
Benjamín Rebollo y Javier Rejos
 
  Tras el bien merecido “rapapolvo” a todos nosotros por la falta de colaboración en nuestro boletín, parece que nos hemos animado a escribir alguna cosilla, especialmente si se trata de dejar escritos los resultados de prospecciones, exploraciones y topografías.  A principios de junio salimos a las calizas de la presa de Alcorlo y a las de Muriel (cola del embalse de Beleña). En ambos casos, es la banda de calizas (mayoritariamente cretáceas) que bordea la Sierra, es decir, las mismas de Patones, Valdepeñas de la Sierra, Puebla de Vallés, Retiendas y Tamajón hacia el oeste, y de Pálmaces hacia el Este, para enlazar ya con las estribaciones del Sistema Ibérico en la comarca Seguntina (valle alto del Henares –Viana, Huérmeces, El Atance-, del Dulce –Aragosa, La Cabrera, Pelegrina-, etcétera).

 
 

Área de Alcorlo. En estas calizas, situadas junto al pueblo de San Andrés del Congosto, son conocidas algunas cavidades de interés, como es la Cueva Grande (del Congosto o de los Murciélagos, que así es también llamada), con sus 450 m distribuidos en una red laberíntica de gateras partiendo de una gran sala. Estos antecedentes ofrecen interesantes perspectivas al área.
Hace algún tiempo, gente de este pueblo nos enseñó una cavidad abierta al realizar una pista, en la cuneta, y al parecer inexplorada. Este era nuestro objetivo primordial, la exploración y topografía de la cavidad. Sin embargo, al explorarla encontramos la marca de otro grupo con la fecha en que fue trabajada la cueva: GESP-1989. Al no conocer nada al respecto, decidimos levantar un plano aproximado, en el que las distancias son estimadas, si bien rumbos y pendientes se anotaron con precisión. El nombre es el anotado por los primeros exploradores.

Cueva C-1, Tº. San Andrés del Congosto (Gu). Junio-99. La cavidad se abre en  la cuneta de una pista asfaltada, cerca del río, con coordenadas aproximadas 30T-VL981396. Entramos arrastrándonos pero enseguida se hace bastante espaciosa. Continuamos durante un tramo hasta alcanzar una pequeña sala donde la cavidad sigue a través de dos pequeñas entradas, descendiendo por una rampa de tierra, con poca altura, hasta otra nueva galería y sala bastante espaciosa al final, con grandes bloques en el suelo. En esta zona nos encontramos a la máxima profundidad, unos 9,75 m bajo la cota inicial. Se puede continuar a la izquierda, por una rampa empinada, que nos conduce a una pequeña sala, conectada con  la grande de abajo a través de un resalte de unos 4 m. El recorrido total, estimado, es de aproximadamente unos 60 m.

La cavidad posee formas pulidas, redondeadas, con algunos puentes característicos, recordando en gran medida a las formas de El Reguerillo. Las formaciones son escasas, tan sólo alguna pequeña calcificación en las pareces, en los escasos puntos donde la cavidad posee algún rezume, pues es bastante seca aunque existen áreas con barro.Bajo la rampa, se desobstruyó una gatera para estudiar la posible continuidad. Tras asomarnos, comprobamos que no existían posibilidades. En fin, aunque la cavidad no es nada del otro mundo, consideramos de interés darla a conocer, incrementando el catálogo local de cavidades de esta masa calcárea.

Área de Muriel (Gu), cola del embalse de Beleña. Por la tarde nos dirigimos al pueblo de Muriel, con objeto de visitar la Cueva de Gorgocil, una de las más grandes de esta provincia (unos 550 m). Esta cueva, correspondiente a una surgencia fósil (casi toda ella es ascendente), se encuentra situada a aproximadamente 1,5 Km del pueblo, bajando por una senda a orillas del embalse. Justo donde la senda inicia su ascenso, separándose del agua, es la zona donde está la entrada, pequeña.
Nos encontramos con que el nivel del agua está sobre la entrada, por lo que la visita fue imposible. Como al llegar a la zona donde está la cueva, en la misma senda aparece un hundimiento y una pequeña cueva, decidimos echar una ojeada al territorio. Gente del terreno nos indicó que se dice hay una conexión con la cavidad, más arriba, y aunque no hay dato alguno que verifique esto (son los típicos dichos...), es de suponer que el área se habrá prospectado intensamente, buscando otros accesos u otras cavidades.
En nuestra búsqueda, lo primero que encontramos fue una grieta que sube ladera arriba. Todo parece indicar que se ha producido por bascular la masa rocosa hacia el agua, y que recientemente ha debido moverse, puesto que la roca está todavía sucia, la tierra movida, se ven las raíces descarnadas... En general no posee entradas penetrables que merecieran una exploración, pero abajo, junto a la senda, se abre en forma de grieta penetrable. Se descendió para estudiar sus posibilidades y no ofrece continuidad penetrable (a unos – 4), se trata de la grieta de separación entre las masas de roca, y no constituye una cavidad cárstica aunque el interés estaba en que podría comunicar con alguna. Merece la pena mencionar que esta grieta, que sube por la ladera cerca de 100 m, está ocluida por tierra en la mayor parte, pero con el tiempo podría abrirse alguna otra boca que ofrezca mayor interés.
Se localizó, sobre la zona del Gorgocil (en el barranquillo que sube por la ladera), una boca que penetra algunos metros, en forma de grieta muy inclinada lateralmente (típico en la cueva del Gorgocil), pero impenetrable a poca distancia. Más arriba en el barranquillo, una entrada entre rocas permite acceder a una pequeña sala, mediante un pozo de unos 4 m. Se descendió a oposición y la sala no ofrece más continuidad que una chimenea que no fue explorada, aunque tan sólo parece se dirige a superficie sin conectar.
Finalmente, al marcharnos se exploró la cueva del camino (hundimiento relativamente reciente, aunque ya lo conocíamos de hace mucho). En el interior, con bastante basura (botes, etc.), las dimensiones son pequeñas, y la altura en general no permite ponerse de pie. Lo más interesante es que existe una gatera que podría ofrecer continuidad mediante desobstrucción.
Ninguna de estas cuatro cavidades fue topografiada. A excepción de la grieta, aparentemente de reciente aparición, las cavidades poseían claros indicios de exploración anterior: piedras amontonadas, marcas de progresión, e incluso un taco en la boca de una de ellas, para salvar el pozo de 4 m. Sin embargo, el mismo problema de siempre: no hay nombre ni datos en estas pequeñas cuevas, y tampoco nos consta se haya dado a conocer algún trabajo. Nos proponemos volver con más tiempo y topografiarlas para publicarlas en el boletín, pues es poco trabajo y compensa “eliminar” asuntos pendientes. Su localización está entre las cuadrículas UTM 30T-VL8236 y 8336.
Realmente, la zona calcárea que rodea el embalse y cercanías (ver mapa, áreas marcadas en negro; el círculo corresponde al área del Gorgocil, donde se exploraron las cuatro cavidades mencionadas) posee interesantes perspectivas, pues de lejos se ven agujeros en los roquedos, abundantes (círculos con asteriscos), y algunos de ellos nos consta poseen continuidad (cueva de la Vaca, por ejemplo). Suponemos que la mayor parte habrán sido explorados anteriormente, pero no hay datos al respecto, y además esta zona podría ofrecer alguna sorpresa importante, especialmente las rocas de la margen izquierda, donde los accesos son a campo traviesa, al no existir sendas. Todo ello hace interesante el plantearse un trabajo intensivo de catalogación, ubicación y estudio en la zona, algo que dejamos caer aquí, por si alguien en el futuro se lo plantea. Claro que, las calizas de Retiendas, Valdesotos y  Puebla de Vallés ofrecen el mismo caso...  la posibilidad de hacer exploración espeleológica y obteniendo resultados tangibles existe, y a una media de 50 Km de nuestra casa.

 
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