TIBIA - CUEVA FRESCA (Cantabria)
18 de Abril de 2003. Jesús Foguer y Eduardo Marín
Juan, Edu, Héctor, Jesús
 
 

Se trata de una travesía que ya se ha hecho en dos ocasiones por miembros del club y debido a su dureza pensamos en ella como entrenamiento para la que intentaríamos unos días más tarde, la de Cueto-Coventosa.
Con todo preparado del día anterior partimos de madrugada para evitar el calor en la subida a Tibia.
Dejamos el coche en el camino que sale del Km. 7 de la carretera que recorre el valle.
Empezamos a caminar cuando todavía es de noche. Veinte metros después de vadear el río sale a la izquierda una senda poco marcada en su inicio que, tras casi dos horas de subida, nos lleva a la boca de Tibia.
Durante la ascensión disfrutamos de unas bonitas vistas del valle. Hace un día estupendo y, la verdad, no apetece meterse a un agujero, pero ¡joder! ya que estamos aquí habrá que entrar ¿NO?. Así que a pertrecharnos los aparatos, reorganizar las sacas y al lío.

Casi 400 metros de desnivel repartidos en una serie de pozos con gran variedad de dificultades nos separan del río Tibia. La primera de ellas un P 85 que acojona. Lo bajamos en dos tiradas, con gran cuidado en el cambio de cuerdas. Es impresionante el ruido de la cuerda al recuperarla en el primer tramo.
También tenemos un meandro desfondado superestrecho en el que antes había unos palos atravesados que nos ayudaban a recorrerlo y ahora faltan.
A media sima está la temida gatera. La intentamos pasar inútilmente por arriba, donde hay unas marcas de carburo que nos confunden, lo conseguimos por abajo, con muchas dificultades. Este punto hay que tenerlo en cuenta antes de emprender la travesía, pues aquí no hay retorno.

Después de varios recodos, poco más anchos, salimos a la cabecera del pozo del péndulo. Está instalado con cuerda fija en mal estado que solo utilizamos para desviarnos hasta la ventana.
Cuando bajamos todos intentamos recuperar la cuerda inútilmente (llegando a romper la camisa del cordino) teniendo que hacer uso de la vieja para subir a recuperarla.
Para terminar hay otro P 85. Se baja en tres tramos. El primero, instalado en fijo, tiene unos 6 metros, aquí podemos soltar piedras por lo que extremaremos las precauciones.
Después de ocho horas desde que nos juntamos en la base de los pozos, comemos y organizamos las sacas.

Río abajo nos encontramos, en esta ocasión, todos los destrepes equipados con cuerda. Llegamos a las marmitas salvándolas con dos pasamanos y un poco más allá encontramos la cuerda que dejamos instalada ayer.
Subimos los estrechos pozos y recogemos las cuerdas. Dirigiéndonos a la salida por el camino ya conocido. En tres horas estamos en la calle. Poco más tarde, en una noche oscura, llegamos al coche, después de 16 horas desde la partida.
Utilizamos un cordino de 70 metros para recuperar. Cuerda de 43 metros para la primera parte de los P 85 y una de 73 metros para el resto. La tirada más larga es la última del segundo P 85 donde solo sobran 5 metros de cuerda. En algunos pozos la utilizamos en doble evitando el uso del cordino.

 
   
  Web Club Abismo  
 

Información

 
   
     
  Fotos Álbum