MANUEL MOZO
(Villanueva de Alcorón, Guadalajara)
Aproximación
 

Se abre en el costado derecho de un vallejo ascendente y suave, sobre una pequeña plataforma rocosa en un pequeño claro en el pinar.
Se accede hasta ella desde Villanueva de Alcorón, siguiendo la carretera hacia Zaorejas y tomando a la derecha la que se desvía en dirección a Peñalén y Poveda de la Sierra. A 3 km del desvío, poco antes de alcanzar el refugio y la Sima de Alcorón (o de La Zapatilla), arranca una pista en buen estado, a la derecha. Después de un kilómetro y medio, a la altura de una tramo zigzagueante de curvas amplias, que precede a una larga recta donde el bosque es menos espeso, hay que internarse a la derecha por un carril en estado regular. A poco más de 1 km se atraviesa una depresión casi imperceptible que coincide con un vallejo procedente del sur, es decir, de nuestra izquierda, señalada con un hito, a 300 metros se encuentra la boca de la sima.

 
Descripción
  La sima comienza con un salto vertical (6 m.) que precede al hermoso pozo de 90 metros, del cual lo separa una ventana a la altura del suelo. La instalación de cabecera se aleja de ella, buscando la vertical directa hasta el fondo. En lugar de proseguir el descenso, a 35 metros del comienzo hay que buscar, a través de un pasamanos aéreo, la parte estrecha del pozo. Dieciséis metros más abajo, un ligero péndulo hasta un nuevo anclaje nos aleja aún más del centro y nos permite poner pie, una decena de metros después, en una repisa colgada en la cual se percibe una corriente de aire suave; la misma procede de una ranura que se abre directamente a la vertical de un nuevo pozo, de 40 metros. Para evitar que la cuerda roce durante el descenso, hay que alejar los anclajes hacia la derecha, tratando de aprovechar los escasos puntos de roca sana para fijarlos. Los puntos de fraccionamiento situados a 6 y 18 metros, respectivamente, preservan la cuerda del contacto con la pared y nos conducen hasta el fondo del pozo, donde arranca una corta galería cortada por un escarpe de 3 metros. Una vez abajo, hay en una estrecha gatera arcillosa que degenera en un conducto desfondado y sirve de postigo al Meandro de la Élite, en el cual se desemboca al cabo de una decena larga de metros de reptación. Aguas arriba (barros arriba) Se llega hasta una salita en cuyo techo se filtra un discreto aporte de agua, procedente de la base del pozo de 90 metros. Más allá, el conducto degenera en gatera y la gatera en suplicio. Aguas abajo la progresión debe hacerse a un par de metros del fondo, apoyando los pies en resaltes naturales de la roca. Pronto se alcanza una sucesión de marmitas que antecede a una salita circular en la cual se precipita en cascada el hilo de agua que hemos venido siguiendo. Por el ángulo suroriental llega un meandro inundado (–124 m) que aporta lo esencial del caudal que recorre esta parte de la cueva. Frente a él se insinúa la continuación principal aguas abajo. Es posible avanzar por el techo o por el suelo, siendo ambas alternativas igualmente duras e incómodas. Al cabo de 315 metros de progresión desigual, con pequeños ensanches y un predominio de tramos estrechos, El Meandro de la Élite concluye en un severo pinzamiento de sus paredes, a –142 metros. El desarrollo total de la cavidad alcanza 626 metros.
 
Ficha Técnica
 
 
Topografía
 
 

Referencias

Fernández, M. – Yebra, P. 1982. Catálogo de cavidades de la provincia de Guadalajara. 139 pp. Federación Castellana-Centro de Espeleología. Madrid.
Puch, C. 1989. La Sima de Manuel Mozo (Villanueva de Alcorón, Guadalajara) y otras cavidades de la Serranía. Exploracions 13: 83-99. Espeleo Club de Gràcia. Barcelona.
La Sima de Manuel Mozo de Carlos Puch