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1998
Durante el puente del 19 de Marzo de 1998 por fin colaboramos con el grupo SECJA en la Torca de Bernallán, San Pedro de Riomiera, está en el valle paralelo al oeste del valle de Asón, asistimos Manuel Nieto, Juan y Edu.
SECJA tomó hace tiempo esta cavidad como zona de trabajo, se dedican a explorar y topografiar la red de galerías que se encuentra a unos –480 metros. A esta cota está la sala “Relax” que es además el campamento, con mucho espacio y suelo liso, material y bidón de agua.
En esta ocasión éramos 10 espeleólogos. Se hizo una reunión previa, donde se determinó el material que iba a entrar además de hacer los grupos de trabajo, que quedaron en tres.
El descenso comenzó en torno a las 13 horas, donde solo se instala un primer pozo de 22 metros ya que el resto de la sima ya lo está. Nos lleva tras múltiples fraccionamientos a –458 metros, tardamos en torno a dos horas, desde aquí y con alguna estrechez previa se empieza a recorrer caos de bloques hasta la sala “Relax”, donde comimos y nos separamos según los grupos establecidos, Manolo con Edu y Quique (GAEM) exploramos y “topografiamos” el final de la Galería del Gurriato, Juan participó con otros miembros del SECJA en una escalada con la que unieron otros dos interrogantes de la planta.
Habiendo pasado las 21 horas nos juntamos en el campamento y nos preparamos una sopa calentita, unos choricitos y unos dulces, nosotros teníamos comida común con el material repartido en las sacas, aunque la costumbre entre ellos es la de llevar cada uno lo suyo: Agua, comida, saco, ropa y también material común.
Eran casi las 12 de la noche cuando nos dormimos, fue una noche sin ruidos, muy tranquila, no pasamos frío y se veía el techo cerca (no se cayó).
Dormimos unas 9 horas y decidimos subir esa mañana con la mayor parte de la expedición, se quedaron 3 que harían otra noche allí. Desayunamos copiosamente, lo que no se come se sube y no era plan. Llegamos en grupo a la base de los pozos y allí nos despedimos, ellos a su ritmo y nosotros al nuestro. El tiempo de subida fue de unas 5 horas, tomadas con calma, con paraditas y comida a su hora, choricitos, fruta y pá arriba. Salimos a las 18 horas con un sol espléndido y con ganas de repetir.
Todos los miembros del club están invitados a colaborar en las actividades de SECJA, al igual que las de GAEM, como son el Sumidero del Embalsador (Cuenca) y la zona de Sifones de Poveda. Los datos de Bernallán están en el boletín 1 de SECJA, en Atlas de Grandes Cavidades de Carlos Puch, además de la planta levantada por SECJA llena de interrogantes por resolver (los participantes recibimos una copia).
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1999
La Torca de Bernallán, es una cavidad que después de la campaña de 1998, alcanza un desarrollo de 5.396 m. quedando pendientes de topografía al menos otros 1.000 m. más y un desnivel que alcanza la cota de -579 m. Esta cavidad centra gran parte del trabajo de exploración del grupo SECJA, el cual recibe con los brazos abiertos a cuantos espeleólogos se animen a colaborar con ellos.
El grupo Abismo ya participó en una de las salidas con SECJA el puente de San José de 1998, y en otra en la que no se pudo entrar a la cavidad por el mal tiempo durante el puente del Pilar de 1998. Este pasado 30, 31 de octubre y 1 de noviembre, de este año, se atrevió a repetir de esta grata experiencia, en esta ocasión participamos Manuel Nieto y Eduardo Marín.
Antes de contar en qué consistió esta salida he recogido de la página web de SECJA una pequeña introducción de como han avanzado las exploraciones en torno a esta cavidad:
La Torca se sitúa en el sector occidental del macizo de Porracolina, a caballo entre los términos municipales de Calseca y Arredondo (Cantabria). Descubierta en el año 1982 por el Espelo Club de Gracia (Barcelona), es reexplorada en 1986 por los grupos cántabros Sociedad Espeleológica Lenar y G. E. Lastrilla y CADE de Asturias, alcanzando la cota de -579 m.
Desde el comienzo de las exploraciones en la Torca de Bernallán ha existido una estrecha colaboración con los grupos que trabajan en la zona (ACE de Mataró, Spéléo Club de Dijon y Dijon Spéléo), para plantear estrategias de trabajo y realizar posibles conexiones con sistemas en exploración. Fruto de estas excelentes relaciones ha sido la conexión Cueva de los Moros-Torca de la Canal, realiza por ACE de Mataró.
En esta salida se pretendía, entre otras cosas, localizar la posible conexión entre la Torca de Bernallán con la Torca de la Canal, ya que después de las exploraciones del Spéléo Club de Dijon, una de las galerías de esta “queda” muy cerca de aquella.
La entrada a la cavidad se realizó durante la mañana del sábado, nosotros en torno a las 13:00, bajamos 13 espeleólogos, tres salían la misma jornada y el resto a la siguiente. Antes de bajar teníamos más o menos una idea de qué íbamos ha hacer cada uno, Manolo y yo reexplorar unos pozos que continúan hacía –575 m. antes del laminador que da acceso a las galerías de la cavidad (Paso Cañibano) pero entre unas cosas y otras nos encontramos explorando la posible unión con “la Canal”, recorrido que nos llevo a un estrecho meandro con curso activo, aunque poco, de agua, asunto alentador ya que la Bernallán no tiene río. Continuando por este meandro y descendiendo un p-16 se continúa el meandro y se llega a una galería donde Manolo, Ester (GAEM) y yo, encontramos un spit instalado y huellas en el barro de la galería. Después de regresar a dar las noticias de lo allí encontrado las posibilidades de que ese sea el paso a la canal son altas, pero queda contrastar la topografía de los franceses con la que hay que levantar desde Bernallán, trabajo que se deja para la siguiente jornada, ya que con la emoción son en torno a las 21:00 y no hemos comido desde el desayuno.
Terminando la cena empiezan a llegar los compañeros belgas del grupo WOM, siendo otros 10 espeleólogos, muy equipados y cargados, ya que iban a permanecer tres días dentro de la cavidad, y tenían por objetivos colocar unos microexplosivos para desobstruir algún rincón de la cueva.
Después de desayunar y recoger continuamos la exploración de la posible conexión levantando una topografía, hecho esto fuimos saliendo por la sima con bastante calma y sin preocuparnos del tiempo, al final salimos en algo menos de 5 horas, con la grata sensación de, aun no estando en buena forma, no estar excesivamente cansados, como nos ocurrió en la primera ocasión. En total permanecimos unas 30 horas de las cuales 8 o 9 las pasamos durmiendo, y creo firmemente que esta actividad esta al alcance de muchos espeleólogos de nuestro club, y que además es una actividad sumamente gratificante como espeleólogo ya que además de hacer deporte se explora, y con un poco de suerte se camina por sitios por donde nunca antes nadie había pasado, y este es uno de los más grandes atractivos de lo que yo entiendo por espeleología, o no estáis de acuerdo conmigo.
Se puede encontrar abundante información de esta y otras cavidades en la página web de SECJA: Club Espeleología SECJA Alcobendas
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