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Cueva de la Vallina. El GPS nos llevó a la entrada principal. Sorpresa, el primer paso estrecho estaba sifonado, supusimos que debía tener poco agua, porque justo al lado había un recipiente y una esponja para vaciarlo. Pasado el medio día nos encaminamos hacía el Sistema del Gándara, introduciéndonos por la cueva del mismo nombre. El pasado verano muchos de nosotros ya hicimos esta inmersión a la cueva, por lo que la recordábamos más o menos bien y sabíamos lo que nos íbamos a encontrar. Así continuamos adelante con buenas progresiones, por los pasamanos, algún paso estrecho y los sucesivos pozos, hasta llegar a la espectacular cascada. Aquí tuvimos la impresión que había un menor número de excéntricas, con respecto al pasado verano. Desde aquí continuamos por la galería que se abre por debajo de la cascada y por el camino evidente que se encuentra alcanzamos un caos de bloques. A este punto fue donde el pasado verano llegaron algunos del club. Nosotros localizamos la continuación de la galería “Iruzille”, llegando a uno de los vivac de los franceses. Unos metros más adelante se sube, con ayuda de una cuerda fija de unos 2m, a un meandro. Comenzaba a ser un poco tarde y decidimos deshacer nuestros pasos. La vuelta fue un poco acelerada y tardamos menos de lo que pensábamos.
Aún sabiendo que el paso estrecho estaba sifonado, decidimos intentar el acceso por la entrada principal de la Vallina. La idea que llevábamos, era continuar por la galería Vallina, descender los pozos que encontrábamos, (10m, 18m y 12m), seguir por las galería, pasos estrechos y meandros, que fuésemos encontrando, e intentar llegar hasta una sala llamada Pin. Sin embargo cuando nos estamos cambiando de ropa y dispuestos a iniciar la cueva, aparecieron dos espeleólogos catalanes, de un grupo de cinco, pertenecientes al Espeleoclub Tortosa, que nos invitaron a que les acompañásemos por toda la cueva, pero entrando por una entrada inferior, bautizada como “Nospostentrá”, que evita bajar los pozos del primer nivel. Este Club sigue en labores de exploración de la cueva en colaboración de grupos ingleses, su propósito ese día era llegar hasta una zona para la desobstrucción de unos pasos algo estrechos. Nos llevaron de la mano hasta la sala Pin y la Galería de la Sorra, la cual da acceso a través de unos pozos al río Rioja, que es el eje principal de la cavidad y acceso a Vallina II. Durante el trayecto se realizaron fotos muy interesantes de galerías de la cueva. Aquí nos despedimos de ellos y retornamos por donde habíamos venido, no sin despistarnos alguna que otra vez. Salimos muy temprano y disponíamos de toda la tarde, y decidimos no desaprovecharla, por lo que fuimos a concretar cual era el punto más cercano de acceso a la Sima del Tonio, por la pista que recientemente se ha inaugurado. Después de un importante pateo y con la ayuda de nuevo del GPS, encontramos el punto más cercano, que se sitúa a unos 30-35 minutos de Tonio.
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