|
Yesos de Sorbas
Sobre las 12 de la mañana nos encontrábamos en la zona de los yesos de Sorbas, visitando primero la gigantesca cantera; que por cierto ya se veían agujeros de cuevas en las zonas de explotación.
Después de un par de vueltas por las pistas, llegamos a la boca de la cueva, no sin antes darnos con un gran pedrusco, que abolló la parte delantera del Frontera de Manolo, teniendo que apalancar la chapa de la puerta con un mosquetón para poder abrirla.
Sobre la una y media del mediodía entramos por fin en la boca. Recorrimos el meandro seco de la entrada, es estrecho y tiene de unos 10 metros a 15 metros de altura, y unos 300 metros de longitud. A lo largo de él se ven diferentes simas que dejan pasar la luz del exterior, cosa que aprovechábamos para tirarnos algunas fotos.
Nos costo encontrar la sala de los espejos, pero después de unas cuantas vueltas, conseguimos dar con ella. Desde ese punto es muy fácil dirigirse a la sala de los cristales, pues se encuentra en línea recta y justo al contrario de la sala de los espejos.
La salida la hicimos por el barranco del Tesoro, encontrándonos mucho calor y sobre todo en la subida hasta donde habíamos dejado todas nuestras ropas de paisano.
|