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Fuimos de visita
a alguna cavidad del cañón del Río Lobos en Soria, la
primera idea era entrar en las Tainas de Matarrubia,
pero estaba ocupada por otro grupo de espeleólogos, con
lo que empezamos a buscar la sima que teníamos intención
de visitar el domingo, MZ-21. Después de muchas vueltas
por aquellos pinares no logramos encontrar la cavidad
con las indicaciones del libro de las cuevas de la zona
centro, la que sí encontramos fue la CJ-1 que también
entraba en nuestros planes. Es una sima no muy profunda,
-80 m, donde nos encontramos con un pozo que se
convierte en una estrecha diaclasa, en la que Juan
realizó una gran labor de instalación, ya que en aquella
estrechez cuesta encontrar la vía que lleva a un volado
sobre una sala en el fondo de la cavidad.
Una vez fuera de la cavidad nos
acercamos al bar del Cañón, donde cenamos al calor de un
“cañón” de aire, al regresar al refugio nos lo encontramos
ocupado, con lo que nos dirigimos a otro que hay en Navaleno,
al que llegamos en torno a las 12:30h bajo la luna llena y
el hielo soriano, más tarde supimos que llegamos a -11º C.
Después de encender fuego y charlar un rato nos metimos en
los sacos y no salimos de ellos hasta las 12:00h del
domingo. Esta hora propició un cambio de planes y nos
dirigimos a la Cueva del Asno, muy cercana a Soria. Se trata
de una cueva horizontal, fósil con formaciones muy
deterioradas, y repleta de pintadas realizadas por los asnos
que dan nombre a la cueva. Preparamos la comida pasadas las
17:00h y nos marchamos a casa al caer el sol, el frío ya no
se podía aguantar.
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