|
El objetivo de la actividad previsto era realizar fotografías dentro de la cavidad a sus distintas salas con sus formaciones, aparte de pasar el día metidos en una cueva en medio del monte.
La cueva de la Ramera es una cavidad horizontal con la principal dificultad de su acceso, ya que su boca se abre en una de las paredes de la hoz de Beteta, y para llegar hay que hacer una escalada de casi 20 metros, la pared tiene instaladas bastantes chapas, con dos que sirven de cabecera. Manuel abrió la vía (probablemente sea de grado 5) con la dificultad que nos ofrece nuestro mono de cordura y las botas, además de ir escasos de cintas espres, llevábamos 4 y lo conveniente es usar más del doble. En la cabecera se instalo una escala y por ella subimos los demás asegurándonos a la misma.
La cueva no es muy grande, y se van sucediendo salas tras pasos más o menos estrechos, lo cierto que salimos con la opinión de que no es muy llamativa por sus formaciones, aparte de algún gour, coladas y finas estalactitas ("tipo lapicero"), se realizaron las fotos que se tenían previstas, siguiendo con nuestra búsqueda del correcto valor de exposición y de donde queda mejor el flash.
Lo que sí sorprende es la gran cantidad de murciélagos que viven en la cueva, motivo por el cual hay un campamento instalado dentro de la cavidad para su estudio, nosotros tratamos de molestar a los animales lo menos posible. Nos fuimos de la cavidad rapelando desde la cabecera que ya tiene tres cordinos.
Eduardo Marín
|