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26 de agosto de 2007
Paco Cuesta, Nacho, Paco Toquero, Diana, Juan Carlos y yo (Miguel).
Como estaba previsto nos dirigimos hacía Cuevamur para intentar completar su circular.
Para la mayoría era la primera vez que entraban, mientras que para Paco Cuesta y para mí, era la segunda vez que lo intentábamos.
A eso de la 11.30 de la mañana empezamos a subir la cuesta que lleva hacía la gran boca de la cueva. Tras pasar el primer pasamanos y discurrir por la sala del los termómetros llegamos a una rampa de unos 5 m. que conduce al laminador.
Acabado éste, instalamos cuerda para bajar una pequeña rampa de unos 8 m., ya que la cuerda fija no daba mucha confianza y bajo nuestros pies se encuentra la Gran Sima. Después se encuentra un pasamanos que al principio es de cuerda y luego es de acero, que lleva hasta una amplia repisa que comunica con la galería de los Guantes. En esta repisa instalamos una cuerda de 52 + 18 metros (para que sobrase) para descender la rampa de 60m de la Gran Sima, después nos dimos cuenta que con la primera cuerda era más que suficiente. Según íbamos bajando intentábamos buscar la continuación de esta circular pero, como a partir de la rampa todo era nuevo para el grupo, invertimos más tiempo de lo queríamos deambulando por la Gran Sima. Eso sí, flipamos con la magnitud de la sala.
Pasado un gran rato Paco Toquero encontró la cuerda mimetizada en la rampa resbaladiza que terminaba en la sala del campamento. Así pues todos subimos por ella y pasamos por las Salas del Campamento, Sala de la Cascada, Sala del Caos, Galería de los Meandros y la Galería del Lago. A partir de aquí nos liamos un poco, y decidimos seguir el camino evidente que se veía, marcado por algún que otro hito, los cuales nos dirigían a la entrada de un paso estrecho vertical de unos 4 m. de arcilla arenosa muy descompuesta. Al final de éste no había continuidad por lo que dimos media vuelta y tocó rehacer nuestros pasos. Ahí eran las 2:30, comimos un poco y ya barruntábamos lo peor, volver por donde habíamos venido. Empezaba a ser tarde y nos quedaba la vuelta a casa. Del retorno destacar la bajada de la rampa a la Gran Sima, muy resbaladiza, menos mal que llevábamos un pingajo de cuerda de unos 12 m. que sirvió de quitamiedos par algunos de nosotros…otros le echaron hue.. y bajaron a pelo.
Al final, salida a eso de las 5 de la tarde, limpieza de todos los achiperres, y pa casa. Algunos repusimos fuerzas en Sotopalacios.
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26 de agosto de 2007
El pasado puente de diciembre fuimos unos pocos para Cantabria. Una de las cuevas que decidimos volver hacer es Cuevamur. Hicimos grupo: Paco Cuesta, Carlos Heras, Juan Carlos Tomás, Julio García, Ana Ballesteros y Miguel Sanz.
Comenzamos a eso de las 12 de la mañana, ya que la cueva no tiene demasiada dificultad y gran parte del recorrido, lo habíamos hecho algunos de nosotros el pasado agosto.
Pasamos muy ágilmente los pasamanos, las rampas y el laminador, hasta llegar a la cabecera de rampa de la Gran sala donde nos reunimos casi todos.
A continuación bajamos dicha rampa, remontamos la otra rampa resbaladiza de la sala del campamento y llegamos hasta la Sala del Caos, donde dudamos un poco todos o casi todos de qué camino tomar.
Seguidamente llegamos a la Sala del Lago, donde CLARO ESTÁ QUE HAY QUE GIRAR A LA DERECHA y NO CONTINUAR RECTO PARA IR A NINGÚN SITIO, para darnos de bruces con la sala del Lapicero. Una sala no demasiado grande pero con una gran densidad de excéntricas caprichosas.
Más tarde la sala se empieza a estrechar y descubrimos la razón del nombre del paso los retales. Paso no excesivamente complicado, salvo que en uno de los huecos había que entrar bocarriba.
Todos los del grupo pasamos uno a uno sin ningún problema, llegando a las salas del Coral y de los Cristales, donde disfrutamos, descansamos un poco y comimos algo.
Posteriormente llegamos otra vez a la cabecera de la rampa de la gran sala donde recogimos la cuerda y retornamos a la salida velozmente. A eso de la seis y media estábamos fuera. |